PROPÓSITO EXPERIMENTALFisac es consciente de que uno de los problemas centrales que se le plantean a la configuración ar­quitectónica y a su desarrollo es el de la sucesión de formas, no sólo en términos de “evolución es­tilística” sino también, y sobre todo. respecto a la propia evolución cultural y tecnológica de nuestra sociedad actual. Por ello, desde la independencia de pensamiento que siempre le ha caracterizado, nos deJa su mejor lección: su carácter innovador, poco dado a descansar en soluciones conocidas, a pesar de su eficacia. Un ejemplo. lo encontramos en las “viqas-hueso” que personifican el resul­tado final de un proceso de formalización, que podríamos calificar de rnortoqenético13; un juego de asociaciones entre los procesos biológicos, corno aparición de nuevas formas orgánicas, y el de los procesos de diseño. como la aparición también de nuevas formas físicas. Un “método” a través del cual. Fisac explora la concepción espacial en su arquitectura desde una visión experiencia l. simul­táneamente intelectual. emocional y perceptiva, a partir de la cual surge la estructura [estático/re­sistente] como una consecuencia fenomenológica.Una noción de morfogénesis generadora de la forma que es puesta de manifiesto por Fisac en su defensa de la cubierta adintelada. El resultado del movimiento en el espacio de la persona erguida, la suma de sus movimientos, define un plano paralelo al suelo que, estructuralmente, materializa una cubierta virtual adintelada. La cubierta y el suelo son la verificación más literal de esa condi­ción limítrofe del hombre cuando se mueve: la cubierta es el plano simbólico simétrico al suelo. “El resultado -según palabras de Fisac- del movimiento, de ese volumen generatriz, de la ‘burbuja’14 humana es, en cualquier caso, un espacio limitado arriba y abajo por dos superficies paralelas y su sección, una estructura adintelada”15 Una concepción arquitectónica que se podría asociar con e. mundo natural y físico de la dinámica de los líquidos que no sólo se adaptan a los espacios rígidos que los contienen sino que, lenta pero poderosamente, acaban configurándolos, dándoles forma como ocurre por ejemplo con las conchas de los moluscos. Una teoría morfogenética que es puesta de relieve en los años sesenta por el ingeniero industrial y constructor de máquinas de propulsión hidráulica y de prototipos aerodinámicos Theodor Schwenk en su libro El caos sensible [1962), donde nos demuestra la aparición de formas engendradas por los propios movimientos tanto del agua como del aire.De esta noción de morfogénesis surge, en Fisac, la noción de estabilidad estructural que determina su autonomía formal. O dicho de otro modo. las formas en la naturaleza aparecen como algo más que un simple proceso de adecuación o de adaptación al medio ambiente, surgen también dotadas de una cierta autonomía o estabilidad estructural que viene determinada por su propia capacidad auto­formante. “autopoiética”.16 Por tanto, sólo cuando se dan todas las condiciones suficientes para la formación de moléculas orgánicas -nos comentan Maturana y Varela- ocurre de forma inevitable la formación de unidades autopoiéticas, tal momento pu eje considerarse como el origen de la vida. Esta concepción de origen de la vida en los procesos biológicos estaría emparentada con la idea de Fisac cuando afirma “que las obras (arquitectónicas) son, si necen vivas, actuales, contemporáneas y nada más[ … ] en un determinado momento alguien toma conciencia de ello”.17 Las vigas-hueso, por ejem­plo, surgen tanto de las exigencias estructurales como de las propiedades del hormigón pretensado, pero sobre todo surgen cuando se dan las condiciones suficientes para que esa forma aparezca. Así, podemos darnos cuenta de que es necesario contar con el hormigón armado para llegar al preten­sado, que fueron necesarios los cables de acero de alta resistencia para llegar al postesado, que fue necesaria una industrialización para llegar a la prefabricación, etc.

Las vigas-hueso podrían constituir el ejemplo paradigmático que explica esa condición morfoge­nética que está presente en la arquitectura de Fisac. Con su hallazgo -en mayo de 1961 cuando di­señaba la cubierta de la nave de modelos del Centro :Je Estudios Hidrograficos-, el arquitecto nos muestra uno de sus ingredientes más jugosos y aleccionadores de su proceso creativo-·· conside­rando todo proceso de proyectar como una aptitud de la inteligencia y de la sensibilidad para com­binar conjuntos originales a partir de elementos conocidos”-, del que el esquema inspirado en el trabajo de Wallas18 constituye una explicación de este proceso de descubrimiento. descompuesto en una sucesión de pasos coherentes y claramente diferenciados:I.- Una primera etapa de documentación u obtención de información, lo que implicaría finalmente la definición de un programa. de un sistema de problemas que deben resolverse.

II.- Una segunda etapa heurística. de imaginación y de encuentro de soluciones posibles.

III.- Iluminación. momento álgido en el camino de la investigación, instante del hallazgo.

IV.- Una cuarta fase de formalización y de corrección “gramatical”, que permite también la verificación de la posible solución.

V.- Una quinta fase de realización definitiva.

En la aparición de las vigas-hueso, el cálculo estructural determina la solución de una forma hueca que permite absorber los esfuerzos de tracción/compresión, una vez definido el tipo estructural y el material [es decir, estructura adintelada y hormigón pretensadol. pero es la visión intuitiva19 la que determina la forma definitiva, “es el acto de conectar en un ebrir y cerrar los ojos elementos cuya relación no es obvia”.20 Esta forma de operar nos muestra la visión organicista que siempre está pre­sente en la arquitectura de Fisac, ya que la simple resolución de las exigencias -dadas por el pro­grama arquitectónico- no es capaz por sí misma de ofrecer una solución única y sintética. Ni por deducción ni por inducción sería posible desarrollar una lógica formal creativa. Es necesario un salto cualitativo, propio del descubrimiento, capaz de introducir informaciones latentes y periféri­cas al problema planteado. Cada uno de los parámetros que definen el problema de cubrir la nave de modelos del Centro de Estudios Hidrográficos [lumínico. pluvial y constructivo) apunta a una so­lución lógica, distinta y contrapuesta; sólo la analogía orgánica con el hueso de vaca le permite aso­ciar de forma convergente esos parámetros La intervención de la analogía y del “pensamiento diverqente permite una lateralidad capaz de ofrecer una sorpresa eficaz, una solución creativa cuya originalidad sería inversamente proporcional a la probabilidad de ocurrencia. Llegar a la solución de las vigas-hueso, a través de un método estrictamente lógico, deductivo o inductivo, hubiese re­sultado abiertamente improbable o extremadamente lento.

Para Fisac, la arquitectura siempre fue una prolongación de su manera de entender la vida y el uni­verso próximo a las bases biológicas del conocimiento humano. Siempre hablaba de sus enseñan­zas estéticas procedentes del cosmos; de que la arquitectura, como el árbol, está plantada en la tierra; o de su idea de piel o corteza como aproximación a sus “encofrados flexibles ”. Y por eso, la nave de modelos del Centro de Estudios Hidrográficos, desde su condición primigenia, constituye todo un mundo lleno de sensaciones y ligazones con lo humano y lo natural. Un encuentro con el espacio horizontal, con el concepto adintelado, donde todo parece relacionarnos y vincularnos con ese sentir de la cultura Japonesa. Incluso la construcción de las presas a tamaño reducido repro­duce ese interior zen de una naturaleza a otra escala, que se aprecia en el sui-seki, una tradición milenaria de contemplar piedras prácticamente sin manipulación para recrear paisajes o estados de ánimo. Pero sobre todo. la nave de modelos nos muestra por primera vez el mundo perceptivo y mental de Fisac, presidido por la materia [hormigón). por la desnudez del espacio [sólo vestido de luz) y por la técnica [vigas postesadasl. que encierra la propia naturaleza, una nueva naturaleza abstracta, regida por la mano del hombre. En este sentido, el edificio no sólo existe en el paisaje, sino que lo contiene, como si el sueño del famoso arquitecto norteamericano Frank Lloyd Wrigth, en su famosa Casa de la cascada [Fallingwater, 1935-37). se hubiera finalmente cumplido. La cu­bierta de la nave de modelos se despliega como una membrana orgánica cuya vibrante estructura hace reverberar la conciencia de la naturaleza que la habita. Y. en correspondencia, es la arquitec­tura la que cobija al paisaje: es la cascada la que en la casa vive.

13La noción de morfogénesis es utilizada a menudo por les biólogos para referirse al desarrollo de los tejidos en formas reco­nocibles, como las de ciertos huesos, músculos, etc. Perc también ha sido extrapolada para aplicarse a todo tipo de contextos donde el problema de la forma es relevante. como se realizó en la obra germinal de D · Arcy Thompson, Sobre el crecimiento y la forma.

14Según el antropólogo norteamericano Edward T. Hall l l 177] existe una “dimensión oculta” cultural que rodea al cuerpo. Así. el valor funcional del espacio es culturalmente establecido y puede comunicar ciertos hábitos y señales en su forma de utiliza­ción entre los hombres. La forma. según la cual el homb-e utiliza el espacio, influye en su capacidad de relacionarse con las personas de su alrededor. de sentirse cerca o distante de otros.

15FISAC, Miguel [19821. “Concepción y construcción de edificios desde el punto de vista del arquitecto”. Ponencia del Congresc de la Federación Internacional del Pretensado en Estocolmo del año 1982. Publicado en Proceedings of the Ninth Congress o’ the Fédération lnternationale de la Précontrainte Stockhclm 10 June 1982. Volume 1 Seminar Papers. Fédération lnternatio­nale de la Précontrainte.

16MATURANA, Humberto y VARELA. Francisco [19901. El árbol del conocimiento. Las bases biológicas del conocimiento hu­mano. Madrid: Editorial Debate. p. 40.

17FISAC, Miguel /19701. “Vigas hueso pretensadas” Hormigón y Acero 94-95.

18“WALLAS. G. 119261. The art of tlhoughl. Nueva York Frliririn en rastallann· FIartone/ pensmin/QJ. Citado por: HOLES Abro ham y CAUDE Roland 11977). Creatividad y Métodos de Innovación. Madrid: Ibérico Europea de Ediciones, p. 38

19”Y por intuitiva no quiero decir instintiva. La intención es la suma de racionalismo y experiencia” HADID. Zaha. El Croquis 52. p. 14.

20COLQUHOUN, Alan. “Tipología y método de Diseño”. [C. Jencks y G. Baird 11965). El significado en Arquitectura. Madrid: Blume Ediciones. 1975).

Extracto de: Miguel Fisac Premio Nacional de Arquitectura 2002 Ministerio de Vivienda ISBN: 978-84-96387-43-0

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Posted by:xarquitectos

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