La primera noción de personalización que conviene tener en cuenta en la elaboración de una investigación sobre el hábitat, corresponde a estas tendencias que se hallan resumidas por los términos «acomodación» y «personalización». Se puede hallar en todas las encuestas no directivas de los sociólogos, en los carteles publicitarios y en la prensa. Estas palabras expresan un deseo de libertad frente a lo que parece ser una fatalidad: «los apartamentos estándar» en los que es imposible instalar y adaptar lo esencial, en los que la falsa arcada y el papel constituyen las únicas maneras de dar un carácter personal a la vivienda.

Tal como se usa normalmente aquella noción (nos podemos dar cuenta leyendo «los chaleteros» de H. Raymond) representa la adecuación de los espacios vacíos, el arreglo de los otros espacios que constituyen piezas de habitación, los rincones en donde se está.

dibujo blanco y negro

En esta noción está contenida la exigencia de un verdadero espacio que se pueda arreglar al gusto de cada uno. La exigüidad y la superpoblación, a pesar de todos los tesoros de imaginación de los que se puede hacer gala, hacen imposible la creación de tales espacios. Cualquier lugar destinado a habitación necesita unas ciertas dimensiones para adquirir un carácter específico. Por eso, la noción de rincón dentro de una estancia (en el sentido psicológico) desaparece a medida que la superficie de esta pieza disminuye. Este concepto de «acomodación» implica también la noción de «espacios sobrantes» o de superficies inutiIizadas. Estos espacios corresponden menos a un deseo de acomodación verdadero que a «una posibilidad de acomodación, llegado el caso». De hecho, son lugares en los que el tiempo se detiene, en donde el desorden carece de importancia y en donde los niños pueden jugar relativamente libres e imitar la vida de los adultos.

No hay necesidad, por otra parte, de que estos espacios sean muy grandes, pues podrían cobrar un cierto carácter agresivo. En las casa antiguas llega a dar- se el caso de que estos lugares alcanzan y rebasan las dimensiones de los lugares habitados. Esto origina un desequilibrio hostil, conocido por los surrealistas y los buscadores de angustia.

boceto blanco y negro Personalización vivienda

La acusada noción de libertad contenida en la de acomodo que tiene que ser favorecida y controlada, nos llevará a examinar los problemas de los «límites» en general: límites dimensionales, incluso del espacio habitable, límites periféricos entre este espacio y el medio exterior y los colindantes, con el fin de evitar las molestias recíprocas, incluso estos otros extremos, como son las acometidas, los empalmes con las diversas redes técnicas (aire, agua, electricidad, etcétera…) para que permitan tanto como sea posible la libre disponibilidad de las diferentes piezas del alojamiento.

A la arquitectura general de la construcción corresponderán todos estos cometidos.
Por otra parte, esta idea de libertad puede presentar aspectos negativos. A partir de1 momento en que puede aplicarse permite prescindir del servicio de los demás, prescindir de los «artistas» para poder arreglar cada cual su hogar. De este modo se puede crear una nueva delimitación entre la producción y el consumo. Devuelve al ciudadano a su soledad. Le deja libre albedrío para ser o no «consumidor de espacio» como lo es de imágenes de televisión o de libros. No existe ninguna obligación que le ate de manera esencial a los demás. Este punto lo desarrollaremos más adelante.

fotografias de archivo Personalización vivienda

En realidad, esta libertad incluso puede aparecer por su carácter efímero y móvil, en oposición con los otros valores de la casa tradicional, tal como quedan resumidos en la palabra «morada», que comprende a la vez los conceptos de lugar en donde se habita y de permanencia. Toda vez que hay que proceder a una elección de un modo u otro, digamos también que parece menos costoso y es más fáci1 dejar en su sitio una cosa móvil que transformar una «morada». Lo primero es más «permitible» que lo segundo. Acerca de este punto podemos admitir que hay que decidirse por la opción más general y más ágil.

Posted by:xarquitectos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *